Y me preguntás que hago acá afuera?... yo te respondo - lo mismo que haces tu allá adentro... -
Y me respondes que no es como debiera ser.. que ahí dentro es mucho mejor la vida, el sol no te afecta, el viento es inerte y las personas son buenas de verdad. No tengo reclamos y tampoco como convencerte que salgas de esa celda que te hace pensar cosas irreales sobre ti, escatimar en palabras, dicotomías varias sobre si el ayer es mejor al después, o si el futuro es incierto para tu presente... que pérdida de buena alma es la que me hace sentir triste.
Si me preguntas, si estoy ahí... para no perder mas el tiempo en poco congruentes emociones y para no limitar sentimientos en el mismo tiempo.
Y es la cruda realidad, arrancar en un laberinto es perder la vida.. es salvar lo imperdible... como dice una canción "... se me vá, como el agua entre los dedos", y de forma inalcanzable cada respiro que das esta ligado a un suspiro mio, que se aleja cada vez más porque no hay ligamento para el amor... no hay suturas para su daño...
Y finalmente no tenemos de que comentar porque acabamos todo para conversar, los temas se nos hacen poco cada vez que nos vemos, aunque estemos callados... aunque no nos escuchemos, aunque la música fuerte trate de interrumpir, aunque el fervor por las pasiones oscurezcan los escenarios a los que recurrimos y desvíen el real centro de atención; Sin eso no tendría esencia, no habría resplandor...
Y me preguntás si me quiero ir, porque estoy acá afuera y te respondo - Tenemos que bajar del paraíso de vez en cuando para sentir que el paraíso existe.
Y me respondes que no es como debiera ser.. que ahí dentro es mucho mejor la vida, el sol no te afecta, el viento es inerte y las personas son buenas de verdad. No tengo reclamos y tampoco como convencerte que salgas de esa celda que te hace pensar cosas irreales sobre ti, escatimar en palabras, dicotomías varias sobre si el ayer es mejor al después, o si el futuro es incierto para tu presente... que pérdida de buena alma es la que me hace sentir triste.
Si me preguntas, si estoy ahí... para no perder mas el tiempo en poco congruentes emociones y para no limitar sentimientos en el mismo tiempo.
Y es la cruda realidad, arrancar en un laberinto es perder la vida.. es salvar lo imperdible... como dice una canción "... se me vá, como el agua entre los dedos", y de forma inalcanzable cada respiro que das esta ligado a un suspiro mio, que se aleja cada vez más porque no hay ligamento para el amor... no hay suturas para su daño...
Y finalmente no tenemos de que comentar porque acabamos todo para conversar, los temas se nos hacen poco cada vez que nos vemos, aunque estemos callados... aunque no nos escuchemos, aunque la música fuerte trate de interrumpir, aunque el fervor por las pasiones oscurezcan los escenarios a los que recurrimos y desvíen el real centro de atención; Sin eso no tendría esencia, no habría resplandor...
Y me preguntás si me quiero ir, porque estoy acá afuera y te respondo - Tenemos que bajar del paraíso de vez en cuando para sentir que el paraíso existe.


