... Comienzan con el mismo tema, con el mismo tono, graciosamente hasta en el mismo horario, quien sabe.
Son corrientes de agua turbulenta, que destruyen todo a su paso, dejando ese sabor a tierra sucia que en mas de una ocasion al ser niños probamos; Un golpe duro justo en la nariz, una patada bien fuerte en el estomago, hasta el golpe en la esquina de algun artefacto o mueble en el dedo meñique del pie, son las ocasiones mas pequeñas para definir un momento amargo.
Pero no existe mas amargura que la pérdida del amor, de la vida, de los sentidos que reconocen esa piel, ese color, ese aroma, la escencia que me persigue día a día y me hace ser feliz, la misma que en estos instantes me duele tanto por despegarse de mi alma.
No tengo demasiadas palabras, tampoco la idea es agotarlas, sino que tenerlas para decirlas en los momentos indicados, en esos en que no las dije, y me arrepiento porque siento todo lo que no dije, me retuerce, me amarga.
Me amarga mas la estupidez del deseo, que la espera que se aproxima a su fin, que con un desenlace turbio como las nubes en el peor invierno hacen desaparecer la primavera que se deja ver por esas mañanas tan temprano en que debo despertar, para seguir pensando en ti, y en curar las heridas de mi soledad. Las amargas horas que se avecinan porfavor que no se repitan más.
FFM

